16.7.06

A MI LA LLUVIA NO ME INSPIRA (A SALIR DE MI CASA)


Los días de lluvia representan para mí unos de los peores desafíos a superar.
Ni bien salgo a la calle, comienzo la odisea. Esquivar todas las baldosas flojas es como jugar a la rayuela, por suerte ya me las conozco de memoria y para llegar a la parada, tengo el camino estudiado. Son dos saltos hacia adelante con la pierna derecha, luego tres con la izquierda, luego un salto con las dos piernas juntas, otro saltito más pero levantando la izquierda y al fin llego.
Los paraguas me duran menos que los novios. O me dejan después de la primer tormenta o se dan vuelta, como el último que tuve que me dejó por mi amigo Roberto. Debo también estar prevenida del paraguazo ajeno y a sus puntas afiladas. Por otro lado, ceder los toldos de las veredas a los sin paraguas, esquivando a los enérgicos niños que van a los tumbos con sus gigantescas mochilas, como si se fueran de mochileros al Bolsón.
Una vez que llego a la parada del colectivo comienzo la competencia por atrincherarme bajo el techo de la parada y deshacerme al fin del esqueleto roto que tengo en la mano.
Los colectivos pasan repletos y ni paran y como ya es bastante tarde, dado que me quedé remoloneando en la cama pensando cómo hacer para faltar por quinta vez en la semana al trabajo, decido tomar un taxi que no consigo. Diez minutos más tarde, logro al fin sacar mi celular del bolso abarrotado de cosas inútiles que lo único que hacen es ocupar lugar e impedir que haya guardado un par de medias extras que seguro iba a necesitar, de hecho mis pies ya son como las cataratas del Niágara en treinta y siete y medio.
Con los pies mojados y todos los números de teléfonos ocupados, un oasis aparece en medio del diluvio: un renault 11 modelo ´85 negro y amarillo que apenas se arrastraba pasa con el cartel de disponible encendido. Y fue la primera vez que la palabra “disponible” no se refería a mí misma un sábado a la noche. Fue como encontrar mi media naranja. Agradezco al cielo, hago una promesa que jamás cumpliré y me subo al auto.
El asiento estaba húmedo pero me dí cuenta tarde y además, qué podría decir ante mi reclamo el viejito del taxi con anteojos culo de botella que apenas podía con el volante. Mejor fue no distraerlo, si chacába, tenía que ir a la comisaría de testigo. Y encima, esa excusa fue la que inventé la semana pasada cuando me quedé dormida y llegué a las cinco de la tarde a la oficina. Después de varias vueltas, una cuadra a contramano, casi dos choques fatales, una frenada sospechosa y con la barrera del tren atravesada en el parabrisas, por fin llego a la oficina, me bajo en la puerta y justo antes de entrar una nueva baldosa floja me sorprende y dibuja entero el Guernica de Picasso en mi pantalón. Ahora sí, con el flequillo revuelto, los pies mojados, el culo frío y de pésimo humor logro llegar a la oficina. Pero ni bien entro, no puedo contenerme: soportar a mis compañeros saludándome y diciendo Buenos días, ya es demasiado, semejante ironía me resulta intolerable y estallo en semejante horda de insultos que ya nadie en la oficina me saluda al entrar…

6 comentarios:

un lector mas... dijo...

le daria una solucion para sus dias humedos señorita pero lamentablemente no la tengo...lo unico q le puedo decir es q para la mayoria el agua condensada puede ser un problema bastante dificil de superar una mañana y mas si uno se dirige al trabajo y no a la cama...

el q viene a cerrar... dijo...

igual te digo tambien...como para hablar un rato mas q se yo...q la lluvia puede alegrarme bastante un dia...por lo menos ami...q se yo...podes dormir jamon tapado acurrucado o acurrucada depende si sos hombre o mina...hay varias actividades mas q se pueden generar en ese mismo ambito tambien q no voy a destacar aca porq sino me meto mucho en el tema y no freno mas...asi q bueno saludos a la q escribe esto nos veremos algun dia...

Perni dijo...

Tarea para la Proxima: tener codigo de algun RadioTaxi, suelen ser autos un poquito mejores con conductores no tan parecidos a Mr Magoo.

en cuanto a quienes no te saludan mas por tu ola de insultos, seguro son los que tienen auto... hacete la buena de nuevo asi la proxima te llevan ellos y no te mojas!

Saludos!

PD: sigo con el proximo post!

venga alguien a cerrar dijo...

A ver el que viene a cerrar... que se presente!!!

Anónimo dijo...

Una buena cronica de la mañana de un dia lluvioso hecha por alguien que lee y escribe. Te felicito

venga alguien a cerrar dijo...

gracias! si supiera tu nombre te lo diría, por ahora solo gracias anonimo!